Implementación BIM

¿Por qué no empezamos desde el principio?

Durante mucho tiempo, en nuestros programas de formación, utilizamos nuestra Teoría de las 10 Dimensiones del BIM. Contratistas, administraciones públicas, empresas de ingeniería… no entendían por qué hablábamos solo de 3D, 4D y 5D (incluso el 6D y el 7D resultaban confusos). ¿Dónde estaban las demás dimensiones?

Para responder a esto, desarrollamos un ciclo que incluía, en nuestro caso, el tridente herramientas / medios / propósito, el cual ayudaba a comprender el proceso constructivo como una combinación de herramientas digitales de modelado tridimensional junto con una base de datos. Esto derivó en una nueva forma de trabajar, que se conocería como procesos colaborativos, con el objetivo de alinear a todos los agentes que participan en el ciclo de vida de un edificio o infraestructura para llegar a la etapa de la construcción industrializada.

Entonces, nuestra Teoría de las 10 Dimensiones del BIM encajaba perfectamente: la primera dimensión, 1D, es la que implica la implantación de protocolos BIM en un país o una organización; la segunda dimensión, 2D, se basa en la introducción de flujos de trabajo colaborativos y conlleva nuevas formas de contratación y compromiso con soluciones de gestión integradas; la tercera dimensión, 3D, trata sobre el modelado digital, a la que se suma el 3D+ que incorpora la detección de colisiones, captura de la realidad, productos BIM, etc. La cuarta dimensión, 4D, está relacionada con el tiempo, la planificación temporal vinculada precisamente a cada uno de los elementos modelados, y conecta con la quinta dimensión, 5D, que aborda la economía del proyecto o cómo cada elemento BIM se sincroniza con su precio, su origen, su instalación, los costes de mantenimiento…

La sexta dimensión, 6D, es una de las grandes batallas de nuestro siglo: la sostenibilidad de nuestros proyectos y construcciones, enfocada en su vértice medioambiental (como el cálculo de CO₂). La séptima dimensión, 7D, se dedica a la operación y mantenimiento de activos construidos y fabricados, mientras que la octava dimensión, 8D —que es la primera prioridad en los países nórdicos—, está orientada al concepto de Cero Accidentes, es decir, la seguridad y salud durante la fase de proyecto, obra y mantenimiento. La novena dimensión, 9D, tiene que ver con la introducción de la filosofía de Lean Management en el sector de la construcción, conocida como Lean Construction.

Y todas las dimensiones tienen un objetivo común: la décima dimensión, 10D, que es industrializar la construcción, transformar el sector en uno más productivo integrando las nuevas tecnologías a través de su digitalización.

¿Cómo pueden los procesos lean y de preconstrucción facilitar la digitalización del ciclo constructivo?
Una colección de resistencias y dolores impide que propietarios, promotores, técnicos y constructores apliquen una buena planificación Lean y de Preconstrucción como herramienta para avanzar y detectar todos los problemas que encontraremos durante el proyecto y la obra, incluso antes de poner el primer ladrillo.

¿Cómo podemos prestar atención a esta contribución esencial que nos brinda el entorno actual?

Todas estas preguntas se abordaron en el Digital Built Environment Co-Creation Programme organizado por el Process Innovation Forum (PIF) el pasado 28 de septiembre, de forma simultánea en Badalona, Singapur y Londres. Más de 25 asistentes participaron en los 4 equipos organizados con el objetivo de detectar los «dolores» del sector y trabajar conjuntamente mediante el uso del sistema Lean Construction. ¡Muy pronto, todas las entrevistas y vídeos!