Edificación deportiva y de ocio

Estadio Everton: un sueño construido con pasión y tecnología

Detrás de cada gran estructura de acero y hormigón, hay una historia de personas. El nuevo estadio Everton no es solo un edificio, es el resultado de la ambición, la dedicación y el ingenio de miles de profesionales que unieron sus mentes y manos para hacer posible lo imposible.

En un mundo de presupuestos que superan los £760 millones y plazos tan ajustados, el fracaso no era una opción. El equipo de Laing O’Rourke se enfrentó al desafío monumental de construir la nueva casa de los Toffees en un muelle histórico, un lugar lleno de pasado pero que necesitaba un futuro. No bastaba con ser eficientes, tenían que ser perfectos.

La tecnología al servicio

Para superar este reto, los equipos recurrieron a la planificación 4D como su brújula. Pero no fue el software lo que hizo la magia, sino cómo la gente lo usó. Al alimentar el software SYNCHRO 4D de Bentley Systems con la visión de arquitectos e ingenieros, crearon un gemelo digital del proyecto, un corazón digital que latía al ritmo de la construcción.

Image courtesy of Laing O'Rourke
Image courtesy of Laing O’Rourke

Este modelo fué el campo de juego colaborativo. Permitió que todos los profesionales involucrados, desde los diseñadores hasta los trabajadores en el muelle pudieran ver el panorama completo. Cuando el equipo de logística se preguntaba cómo mover una de las 1,100 estructuras de acero gigantes, el modelo 4D les daba la respuesta antes de que surgiera el problema, mostrándoles la secuencia perfecta.

Colaboración en tiempo real

La tecnología de drones no solo capturaba imágenes espectaculares; era el «ojo en el cielo» que alimentaba el modelo con datos en tiempo real. Esta información permitía a los equipos en la oficina ver el progreso exacto en el muelle. Era una conversación constante entre el mundo digital y el físico, lo que aseguraba que la visión y la realidad siempre estuvieran sincronizadas.

Gracias a esta colaboración sin precedentes, el proyecto avanzó a una velocidad asombrosa. Con una fecha de entrega tan crucial como diciembre de 2024, la presión era inmensa. Sin embargo la estructura del estadio se completó a tiempo, un testimonio del poder del trabajo en equipo. El hecho de que se mantuviera el rumbo, sin los habituales sobrecostos y retrasos, es un homenaje a la precisión y a la visión de las personas detrás de las pantallas.

El nuevo estadio Everton es un símbolo de lo que es posible cuando la pasión humana y las herramientas correctas se combinan. Es la prueba de que, incluso en un proyecto de ingeniería de esta magnitud, lo más importante siempre será la gente que lo construye.