BIM en Infraestructuras: Sistemas de clasificación
Origen y evolución de los sistemas de clasificación
El primer sistema de clasificación de referencia en el ámbito de la construcción nació en Suecia en 1950, el denominado SfB. Posteriormente, se han desarrollado diversos sistemas basados en este, como el Masterformat, Uniformat, entre otros. En la siguiente tabla se presentan los más significativos:
Sistema de clasificación ferroviario
Con el desarrollo de la metodología BIM en los últimos años, la necesidad de utilizar sistemas de clasificación se ha vuelto más relevante. Desde 2010, los sistemas de clasificación más importantes han sido revisados y evolucionados. Esta necesidad, más allá del BIM, también ha sido impulsada por la evolución de las normas ISO. La norma ISO 10006-2 “Organización de la Información sobre Trabajos de Construcción – Parte 2: Marco para la Clasificación de Información”, ha servido como referencia para el desarrollo de Omniclass y Uniclass 2015, los sistemas de clasificación más utilizados a nivel internacional.
Características de los sistemas
Por definición, un sistema de clasificación es imperfecto. Estos sistemas intentan capturar, en cierta medida, las culturas constructivas de los diferentes lugares de origen. La forma de tipificar, gestionar y definir una edificación en el Reino Unido no encaja del todo con la cultura constructiva de España, ni con la de Estados Unidos. Por tanto, es comprensible que cada «cultura» constructiva busque tener un lenguaje y un sistema más apropiado y natural para su manera de trabajar.
Los nuevos sistemas evolucionados a partir de ISO (especialmente Uniclass 2015 y Omniclass) se diferencian de los anteriores en que son sistemas multi-tabla que contemplan diferentes enfoques o características que un mismo objeto puede tener: fases, elemento, función, material, sistema… de manera que un elemento puede ser clasificado de múltiples formas. Luego, teniendo en cuenta los requisitos del proyecto, se especifica el uso de más o menos tablas y el nivel de multiclasicación que deben tener los elementos que forman parte del modelo BIM. El esquema IFC admite diferentes valores en su parámetro IfcClassificationReference, por lo que no hay problema en cumplir con las directrices establecidas para el proyecto incluyendo más de un valor de distintas tablas del mismo sistema.
Hay que tener en cuenta que, incluso dentro de una misma cultura constructiva y cumpliendo con la propia ISO, el sistema de clasificación también es un consenso: un acuerdo en el que los diferentes agentes establecen un mínimo común denominador entre ellos. Cada usuario o agente observa el activo desde su propio punto de vista y responsabilidad: construir, diseñar, operar, calcular, valorar… Cada uno de ellos tiene necesidades de gestión distintas por naturaleza. El sistema tampoco se ajusta perfectamente a su tarea. Es imposible satisfacer a todos por completo, pero si al menos se acuerdan “unos mínimos”, el sistema puede ser aceptado por la mayoría de la comunidad, y a partir de ahí, cada agente puede desarrollar otras especificaciones que acompañen al sistema para ajustarse mejor a sus necesidades. Afortunadamente, en los modelos BIM y en sus prescripciones previas, existe la posibilidad de establecer campos de usuario con otro tipo de codificación que cubra lo máximo posible esas expectativas.
Por otro lado, los sistemas actuales de clasificación han avanzado muy tímidamente (a pesar de las últimas revisiones) en cubrir y definir aspectos relacionados con las infraestructuras. Tanto Omniclass, Uniclass, Uniformat, Gubimclass… tipifican términos y definiciones de elementos y objetos de infraestructura que los agentes requieren para trabajar con éxito usando las nuevas tecnologías y la metodología BIM en sus proyectos. Es comprensible que haya sido así: el uso de BIM en edificación siempre ha ido un paso por delante.
En muchos casos, circulan en los proyectos clasificaciones propias de los usuarios o clasificaciones “beta” desarrolladas por algunos desarrolladores, estableciendo así esos estándares mínimos de gestión mientras se publica y acepta por la comunidad un sistema de referencia.
Ojalá muy pronto empiecen a publicarse esos sistemas de referencia, al menos para nuestro contexto (SCF – RIH, nueva versión de Gubimclass con infraestructuras…).
La importancia de su uso
La necesidad de clasificar al desarrollar proyectos de infraestructuras utilizando la metodología BIM tiene varios aspectos a considerar.
En primer lugar, es importante que un responsable BIM (BIM Manager o BIM Champion) lo utilice como lenguaje de especificación: gracias a la clasificación, cuenta con un lenguaje mediante el cual puede especificar qué elementos deben modelarse, con qué nivel de desarrollo geométrico o informativo (nivel de desarrollo LOS), quién es el responsable de su desarrollo, y en qué entregable deben estar ubicados. Así, el sistema de clasificación sirve para establecer la comunicación entre las personas que forman parte del equipo del proyecto.
Ejemplo de tabla de especificación
Por otro lado, y teniendo en cuenta este lenguaje, el propio BIM Manager puede, gracias a la interpretación por parte de las máquinas, verificar rápidamente si se están cumpliendo las directrices en los diferentes softwares de gestión y coordinación BIM:
Software de gestión y coordinación BIM
Teniendo en cuenta este aspecto, hay que considerar que hoy en día las diferentes herramientas de coordinación BIM han nacido y se han desarrollado en un contexto de edificación, por lo que en muchos casos tienen mecanismos para interpretar rápidamente la clase o tipo de elemento IFC de edificación: IfcColumn, IfcSlab, IfcWindow… De esta manera, es fácil llamar y buscar estos elementos en proyectos de edificación.
Con el estándar actualmente utilizado para el intercambio de información en el sector (principalmente IFC 2×3, y en menor medida IFC 4), los elementos específicos de infraestructuras aún no están contemplados ni tipificados, por lo que la gran mayoría de los elementos se transmiten actualmente con una clase genérica (IfcBuildingElementProxy). Por tanto, disponer de mecanismos en las herramientas que permitan llamar a la búsqueda del valor de clasificación utilizado es la forma actual y viable de poder llevar a cabo esta gestión. En infraestructuras, un modelo no clasificado puede limitar gravemente su capacidad de gestión.
Si, por otro lado, tenemos en cuenta que BIM contempla, sobre todo, la «I» (información) como elemento fundamental y que, en cierto modo, lo que se está haciendo es la generación y gestión de una base de datos, en proyectos de infraestructura contar con una base previa de criterios para buscar información es sin duda una necesidad imperativa.
Para poder desarrollar otros usos del BIM, como el BIM 5D (presupuestos), BIM 4D (planificación) o mantenimiento, un criterio previo para la búsqueda de datos es esta clasificación. Luego, con otros criterios de consulta, la información puede gestionarse de forma más adecuada y adaptada.
En resumen, los sistemas de clasificación en el desarrollo de proyectos BIM de infraestructuras ayudan a proporcionar, por un lado, las directrices de especificación necesarias para el consenso «humano» y, sobre todo, una capa y un criterio mínimo de unidad de gestión para las «máquinas».
Autor: Agustí Jardí, director del Máster Internacional en BIM Management en Ingeniería Civil, Infraestructuras y GIS.