Integración de BIM con la gestión de instalaciones
El siguiente artículo presenta una introducción al tema del BIM aplicado a la gestión de instalaciones (Facilities Management), destacando sus beneficios y aclarando los puntos clave de esta sinergia. El foco principal está en la continuidad de la información a lo largo del ciclo de vida del edificio, entendida como un elemento fundamental para el buen uso del modelo en la fase de operación. El beneficio de esta sinergia puede observarse especialmente en la relación del usuario final con el propio edificio, asegurando un acceso fácil a los datos necesarios para llevar a cabo sus actividades principales.
Modelado de Información para la Construcción (BIM)
El Modelado de Información para la Construcción (BIM, por sus siglas en inglés) es una metodología de trabajo que influye directamente en los principales pilares de una organización: personas, políticas, procesos, tecnología y datos. Lo que estos pilares tienen en común es la importancia del uso correcto de la información a lo largo del ciclo de vida del edificio, desde la planificación hasta la demolición. Así, el BIM puede entenderse como una gran base de datos en forma de modelo geométrico 3D que ayuda a lograr proyectos de mayor calidad en menos tiempo y con menor coste.
Las principales ventajas del BIM incluyen:
(i) Colaboración entre múltiples disciplinas;
(ii) Facilitación en la verificación de las intenciones del proyecto;
(iii) Reacción rápida ante problemas constructivos; y
(iv) Soporte para la gestión del edificio.
El BIM en el ciclo de vida del edificio
En general, los edificios tienen un ciclo de vida segmentado en las siguientes fases: Planificación, Diseño, Construcción, Instalación, Ocupación, Operación, Mantenimiento, Revitalización, Desmantelamiento y Demolición. La implementación del BIM desde el inicio del ciclo contribuye al proceso de diseño y a la colaboración, lo que convierte al BIM en un componente fundamental para la continuidad de la información. La Figura 01 presenta la ruta de la información asociada a las fases del ciclo de vida con el objetivo de mitigar la pérdida de datos durante las transiciones entre fases.
La fase de operación, siendo la más extensa, también resulta ser la más costosa en comparación con las demás. La ventaja de utilizar un modelo BIM en esta etapa radica en el acceso fácil, rápido y eficiente a la información específica, para su uso en la gestión y operación del edificio.
Gestión de Instalaciones (Facilities Management)
La Gestión de Instalaciones (FM) es una actividad multidisciplinar que garantiza la funcionalidad de un edificio, integrando personas, entorno, procesos y tecnología. Su objetivo es asegurar que el entorno de trabajo no interfiera en la productividad del negocio principal ni de sus trabajadores. Entre los beneficios principales de la FM se encuentran:
(i) Integración de los distintos procesos de servicio a lo largo del edificio;
(ii) Vinculación dentro del edificio a nivel estratégico, táctico y operativo;
(iii) Comunicación constante entre el gestor y los usuarios.
BIM con Gestión de Instalaciones
Existen diversas formas en que el BIM puede utilizarse para mejorar los procesos de Gestión de Instalaciones:
(i) Acceso sencillo a datos en tiempo real;
(ii) Verificación del mantenimiento;
(iii) Gestión de activos (Figura 02);
(iv) Gestión del espacio; y
(v) Monitoreo y control energético (Figura 03).
Figura 02 – Uso del modelo para la gestión de activos. Fuente: Mota, 2017
Figura 03 – Uso del modelo para el control y monitoreo energético. Fuente: Machado, 2018
No obstante, es importante señalar que la información necesaria para la gestión de estos procesos debe estar incorporada en el modelo BIM. Debe quedar claro qué información se solicita, quién es el responsable de insertarla y cuál es el momento adecuado para hacerlo.
Nivel de información requerido
Una vez entendida la importancia de una correcta incorporación de la información, es posible relacionar las principales etapas del ciclo de vida del edificio con el nivel de información asociado en el modelo BIM para su uso en FM.
En la fase de proyecto, por ejemplo, la necesidad de información gráfica es alta y la cantidad de datos asignados es baja. Este fenómeno se justifica por la necesidad de visualizar formas, espacios y objetos durante la concepción del proyecto. A medida que el proceso avanza, se introduce información adicional sobre materiales, ambientes y equipos, necesaria para la ejecución de las obras.
Durante la fase de construcción, se requiere más información y detalles, como estimaciones de costos, adquisiciones, coordinación, procesos constructivos e instalaciones. Finalmente, tras la construcción, instalación y pruebas de los sistemas y equipos, se puede ingresar la información más actualizada al modelo BIM para su disponibilidad en el sistema de gestión.
Consideraciones finales
Este artículo tuvo como objetivo presentar dos metodologías de gestión, BIM y Facilities Management, que pueden asociarse para un mayor beneficio de los agentes involucrados. Es posible percibir que la sinergia entre BIM y Facility Management está directamente asociada a la calidad de la información compartida a lo largo del ciclo de vida. Esto se traduce en un alto valor añadido del edificio, reducción de costos operativos, calidad del proyecto y facilidad de acceso a la información.