La implementación de BIM en los Emiratos Árabes Unidos está en aumento
Desde que el Municipio de Dubái emitiera un mandato en 2013, el uso de BIM (Building Information Modeling) ha ido en aumento en los grandes proyectos de los Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, a diferencia de otros países como el Reino Unido, en los EAU todavía se han desarrollado pocos estándares propios para su implementación. Además, el enfoque BIM no siempre queda reflejado en los contratos, lo que puede generar ambigüedades respecto a las obligaciones y responsabilidades. Por ello, es fundamental considerar cuidadosamente tanto los estándares aplicables como la posición contractual en cualquier proyecto BIM.
El mandato de Dubái y su alcance
En 2013, el Municipio de Dubái emitió una circular que exigía el uso de BIM para trabajos arquitectónicos y MEP (instalaciones mecánicas, eléctricas y de fontanería) en ciertos tipos de proyectos. Posteriormente, en 2015, esta normativa se amplió para incluir también trabajos mecánicos y arquitectónicos en:
Edificios de más de 20 plantas.
Edificios, instalaciones o complejos con más de 200.000 pies cuadrados de superficie.
Instalaciones especiales como hospitales y universidades.
Proyectos gubernamentales.
Proyectos llevados a cabo por oficinas extranjeras.
Proyectos icónicos con BIM en los EAU
A pesar de que este mandato impulsó su uso, el BIM ya estaba presente en varios proyectos de alto perfil en la región, como:
La Ópera de Dubái en Downtown Dubai.
El Complejo de la Terminal Midfield del Aeropuerto de Abu Dhabi.
El Museo del Louvre en Abu Dhabi.
Además, la Autoridad de Carreteras y Transporte de Dubái (RTA) se convirtió en la primera entidad gubernamental del mundo en recibir una certificación BIM otorgada por el British Standards Institution.
¿Qué implica realmente BIM?
BIM permite crear una representación digital con todas las características físicas y funcionales de un activo construido. Esto incluye información sobre diseño, construcción, logística, presupuestos, mantenimiento y programación. Esta profundidad de datos y el mayor intercambio de información que proporciona BIM permiten un análisis mucho más completo que los métodos tradicionales, integrando datos de múltiples disciplinas a lo largo del ciclo de vida del proyecto.
El reto de estandarizar el uso de BIM
Aunque el sector de la construcción en los EAU ha crecido rápidamente —impulsado, en parte, por la organización de la Expo 2020 en Dubái—, también ha enfrentado desafíos como retrasos y sobrecostes en numerosos proyectos. Esto se debe a la naturaleza compleja de los mismos, así como a la fragmentación del sector y su alta competitividad.
En este contexto, la eficiencia que aporta BIM ha sido bien recibida. Por ejemplo, en Estados Unidos la adopción de BIM creció un 54 % entre 2007 y 2012, y en el Reino Unido, entre 2010 y 2012, pasó del 13 % al 39 %.
Un estudio realizado por la Universidad Heriot-Watt en 2015 a más de 500 profesionales del sector AEC en proyectos de los EAU reveló que:
El 87 % había utilizado BIM en sus organizaciones.
El 62 % lo había usado en más de un proyecto.
El 52 % creía que BIM sería de uso común en los EAU en menos de cinco años.
Una adopción sin una base sólida común
A pesar del progreso, la estandarización del proceso BIM aún no es una realidad en los EAU. Muchos proyectos utilizan una mezcla de estándares del Reino Unido y de EE. UU., los cuales no siempre son compatibles ni adecuados para el contexto particular del país.
Además, el uso de BIM rara vez se refleja en los contratos, lo que no está alineado con el enfoque real del equipo del proyecto. Esto genera incertidumbre respecto a aspectos clave como:
El derecho del promotor a acceder o utilizar la información BIM.
La propiedad de dicha información.
Las responsabilidades y obligaciones legales del equipo del proyecto.
¿Por qué es clave definir el enfoque contractual desde el principio?
La importancia de establecer claramente cómo se compartirá y controlará la información BIM quedó demostrada en un caso reciente en el Reino Unido:
Trant Engineering vs. Mott MacDonald (2017). En este caso, un subconsultor impidió a un contratista el acceso a la información BIM revocando sus contraseñas al sistema del proyecto. Este conflicto subraya la necesidad de acordar, desde el inicio del proyecto, cómo se gestionará la información y quién tendrá control sobre ella. Todo esto debe reflejarse en los contratos del equipo, idealmente mediante un protocolo BIM.
Conclusión
El uso de BIM en los EAU sigue creciendo y ha sido clave en algunos de los proyectos más emblemáticos de la región. No obstante, la falta de estandarización y de claridad contractual aún plantea desafíos importantes. Superar estos obstáculos será esencial para garantizar que los beneficios del BIM se apliquen de forma efectiva y sostenible en el sector de la construcción del país.